¿Por qué no apoyar el exterminio de cotorras en España? Motivos y reflexiones.

Actualmente en algunos puntos de España se están viviendo situaciones complicadas debido a la sobrepoblación de cotorras catalogada como especie exótica invasora, y ya en muchas ciudades como es el caso de Madrid se aprueban propuestas de exterminio que afectan a miles y miles de ejemplares de esta especie de manera muy injusta. 

He escuchado y leído en varios medios que el sacrificio de las cotorras es la única solución posible para proteger a la fauna y flora autóctona en España, y sinceramente se me ponen los pelos de punta. 

Quiero que quede claro que yo no soy poseedora de la verdad, pero me parece cruel cómo se aborda este tema por parte de algunos agentes que siguen sin apreciar la vida de las cotorras, ni abordar esta problemática con una intención real de bienestar animal desde hace décadas. 

Por ello expondré algunas reflexiones con información recabada de distintas fuentes para que tú mismo como lector decidas si debes alzar la voz por las cotorras.

1. Nos dicen que «las cotorras son una especie exótica invasora«. Reflexionemos sobre la etiqueta de invasoras: ¿Cómo han llegado a España y por qué?

La Cotorra de Kramer es originaria de Asia y Norte de África, y la Cotorra Argentina de Sudamérica.

Las cotorras no han llegado a España solitas: 

Las cotorras Argentinas y de Kramer se introdujeron en España para ser comercializadas en tiendas de animales y núcleos zoológicos

Concretamente, en el caso de las cotorras argentinas, se exportaron más de 1,3 millones de ejemplares a distintos países entre los años 1981 y 2014, de los cuales 258.000 cotorras ni más ni menos se introdujeron en España (según las estadísticas de comercio de la base de datos de CITES). 

Otras fuentes también apuntan a que entre el 1986 y 2015 se capturaron a 190.000 cotorras argentinas en Uruguay y Argentina para venderlas en España como mascotas, y 63.000 cotorras de Kramer se capturaron en Pakistán y Senegal para venderlas en España.

 

Una vez llegadas a nuestro país, las cotorras lograban escapar y a la vez sus «dueños» las liberaban intencionadamente posiblemente por el ruido que ocasionaban dentro de las casas (y otros posibles factores). Estas cotorras liberadas de forma accidental e intencionadamente han conseguido vivir en libertad y reproducirse con éxito en España. 

Viendo estas cifras, el comercio de animales («mascotas» o «domésticos») sería la principal causa por la que las cotorras se han establecido con éxito en nuestras ciudades. Tampoco no debemos olvidar el tráfico ilegal de aves.

 

Las cotorras han sido víctimas del tráfico y comercio, y luego han sido víctimas del abandono: 
 

Las cotorras sufren por partida doble las consecuencias de nuestra falta de ética: 

1. Las cotorras fueron en su momento objeto de explotación comercial, capturadas y sacadas de su hábitat natural para acabar viviendo en cautividad en otra parte lejana del mundo. 

2. Y ahora las cotorras que viven en libertad en nuestro país son exterminadas por parte de las administraciones que no ofrecen otras opciones más que asesinarlas como forma de control poblacional.

 

Es decir, primero se captura a la cotorra contra su voluntad, luego se la saca de su hábitat, después se comercializa con ella como si se tratara de una cosa (y no de una vida) y finalmente cuando se la deja en libertad se decide masacrarla.

2. Nos dicen que «las cotorras destruyen la fauna y flora autóctona, y ponen en peligro a la salud pública«. Desmintamos algunos de los posibles falsos mitos y veamos cómo dar solución a otros: 

2.1. La cotorra no parece ser la responsable directa de la disminución de las aves urbanas o de los gorriones en la ciudad:

 

Según SEO Bird Life «La cotorra argentina ha sido citada en ocasiones como responsable del declive de las aves urbanas, tanto por ataques como por competencia, aunque no existen trabajos científicos que documenten esta teoría. Si bien se han registrado ataques de cotorra a otras aves estas citas parecen puntuales mientras existen evidencias de coexistencia pacífica con el resto de especies urbanas, llegando a compartir nido grajillas, gorriones, palomas, cernícalo común, y alimentándose junto a palomas, gorriones y cotorra de Kramer».

Sobre este tema, concretamente el biólogo Miguel del Pino comenta que las cotorras no son la causa de la disminución de los gorriones en la ciudad. Concretamente comenta lo siguiente: «Es frecuente que los gorriones supervivientes a su declive en las grandes ciudades como Madrid, hagan sus nidos aprovechando huecos de las grandes edificaciones nidificantes de las cotorras argentinas , que no les afectan en absoluto. La casi extinción de los gorriones en muchas ciudades europeas no está aclarada en sus orígenes, aunque convendría revisar si disponen de agua limpia en el ambiente urbano y si las fumigaciones no les privan de insectos, necesarios para su crianza en verano». 

 

También la asociación MALP (Mis Amigas Las Palomas) confirma dicha información: «la cotorra en principio cohabita sin problema con el resto de avifauna».

Salvo casos a priori puntuales que se deberían analizar y estudiar en profundidad. 

2.2. Defoliación y pérdida de cultivos: soluciones a los pocos daños causados
 

Según el informe de SEO Bird Life «Monografia y Censo La cotorra Argentina» a lo largo del tiempo se han reportado algunos daños ocasionados por las cotorras argentinas en algunos países, como algunas pérdidas en cultivos de maíz y girasol, árboles frutales, pero «como en España las cotorras están introducidas principalmente en hábitats urbanos o semi-urbanos se registran escasos daños en cultivos»

Tal y como nos explica MALP, (Mis Amigas las Palomas) en estos casos de daño de cultivo la solución y gestión ética sería la siguiente: crear un cultivo pantalla, es decir sembrar un cultivo de menor valor económico y más próximo a los nidos de cotorras

En algunos países se reporta defoliación de árboles o el corte de ramas para la construcción de nidos donde las poblaciones son abundantes. 

Por lo tanto, la cotorra no parece tener impacto ecológico tan alto como nos dicen sobre la fauna y la flora. 

2.3. Seguridad y salud pública:  

Enfermedades y salud pública:

Según confirma MALP, no se han reportado casos de zoonosis (enfermedades propias de los animales transmitidas a los humanos) ni tampoco se han reportado impacto de enfermedades a otras faunas.  
Y por supuesto que las cotorras tienen enfermedades como cualquier otro ser o animal, pero como bien dice el biólogo Miguel del Pino «por esa razón habría que extinguir a todas las demás aves urbanas». 

Nidos peligrosos para las personas:

Se es consciente que los nidos de las cotorras pueden suponer un posible peligro si se caen de los árboles en zonas de paso de viandantes. En el caso de nidos de gran peso (50-100kg) y en zonas peligrosas, se debería proceder a la retirada de los nidos. 

Informe de Gestión Gestión Ética de Cotorras: guía y pliego – MALP

3. Nos dicen «Llegados a este punto de sobrepoblación de las cotorras en España solo queda como única solución su exterminio». Reflexionemos: 

¿Cuándo llegaron las cotorras a España? ¿Y desde hace cuánto que se está advirtiendo a las autoridades municipales del crecimiento de las cotorras? 

Hace más de 30 años que se advierte a las administraciones y autoridades del crecimiento de las cotorras en los distintos municipios y ciudades de España, para alertar de la necesidad de controlar y limitar sus poblaciones. 

Según el informe de SEO Bird Life

«La cotorra argentina se detectó por primera vez en libertad en España en 1975 en el municipio de Barcelona y Murcia, en 1978 en Málaga y Tenerife, ampliándose las zonas y ya a partir de 1985 generalizándose por gran parte de la geografía española. Por ejemplo, la cotorra argentina fue observada en Madrid por primera vez en 1985 en el barrio de Canillejas, en el noroeste de la ciudad.» 

Según los últimos datos disponibles de 2015, proporcionados por SEO Birdlife, en ese año se estimaba que en España había 20.000 cotorras argentinas y 3.000 de Kramer en libertad. Concretamente para la cotorra argentina, el 75% de la población se concentra en Madrid (8mil aprox) y Catalunya (7mil aprox), seguido por Andalucía que acumula el otro 16% con cerca de 3.000 ejemplaresSu distribución no es continua, pues se encuentra muy asociada a los núcleos urbanos y atiende en gran medida a los lugares con mayor densidad de población, donde suele ser más frecuente la afición a tener mascotas en cautividad y por lo tanto más probable que se produzcan escapes o liberaciones de aves en cautividad.

 
Hace más de 30 años que se alerta de la necesidad de poner solución ética a tiempo:

Pues bien, desde el 1975 que se detecta en España a la cotorra argentina en libertad, desde hace más de 30 años se alerta de la necesidad de poner a tiempo solución al incremento de la población de cotorras (conociendo desde hace muchos años las cifras de población censal estimada de cotorras en libertad en España)  ¿Y ahora nos dicen que la única solución es la masacre de cotorras?

Otro dato a reflexionar… Me sorprende que no fuera hasta 2011 que se prohibió la comercialización de cotorras. La prohibición de la comercialización de estas aves, así como la prohibición de tenencia, a estas alturas no ha conseguido controlar los problemas de seguridad, salud, protección de la biodiversidad, bienestar animal. Y la falta de concienciación de la población. 

Otro dato a tener en cuenta es que la vida en cautividad de las cotorras se estima en unos 20 años, por lo que ya se puede «cuantificar el problema» desde hace muchos años con los datos conocidos del censo de cotorras libres, su nivel de reproducció/crecimiento y su esperanza de vida. 

4. ¿Y qué dice la Ley al respecto? ¿Se están respetando los criterios de bienestar animal? 

Me parece interesante remarcar dos aspectos que constan en la ley, que he recogido de la fuente Abogacía Española y de MALP

 

1. Las medidas de control poblacional deberán hacerse teniendo en cuenta criterios de bienestar animal:

Dentro del catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras solo se deberían incluir «aquellas especies o subespecies exóticas invasoras que constituyan una amenazada grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, la agronomía o para los recursos económicos asociados al uso del patrimonio natural» (artículo 64.1 de la Ley). 
Y se da la autorización por parte de las autoridades competentes de métodos y condiciones de captura para el control y gestión de esas especies (artículo 10.5. del Real Decreto).
Importante: se menciona que las medidas de control poblacional deberán hacerse «teniendo en cuenta criterios de bienestar animal» (artículo 10.5 del Real Decreto). 

 

2. Deben tenerse en cuenta métodos no letales y priorizarse procedimientos inocuos para la vida de las aves: Ley Europea 

Según el Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo (octubre 2014) sobre la prevención, gestión y propagación de especies invasoras, se cita lo siguiente: 

– «Deben tenerse en cuenta métodos no letales«

– «Se deben tomar las medidas necesarias para ahorrar a los animales durante el proceso un dolor, angustia y sufrimiento evitables«

 

En esta línea, Madrid prohíbe la gestión de cotorras con medidas cruentas: 

En noviembre 2018 además en Madrid se modifica la ordenanza de Medioambiente Urbano para prohibir la gestión de cotorras mediante medidas cruentas. 

¿Se va a respetar realmente? Seguid leyendo… 

 

Matando a las cotorras no solucionamos el problema raíz, no solucionamos nada: 

Tal y como nos dice la asociación experta MALP, si dejamos que las empresas de control de plagas sigan lucrándose con el exterminio de las cotorras, con esta solución no educamos ni solucionamos el problema: «Se genera un ciclo de maltrato constante donde se reducen las molestias e impacto, pero el problema se vuelve a reproducir en poco tiempo».

Pidamos una control ético poblacional de las cotorras: 

Se ha demostrado que los piensos esterilizantes no son medidas eficaces para el control de la población (fuente Seo Bird Life). De acuerdo, dejemos ya de centrar el discurso en esto y avancemos a por otras soluciones éticas que sí pueden ser eficaces para esta situación, y más efectivas y éticas a largo plazo que matar a las cotorras: 

En el la guía de Gestión Ética de Cotorras de MALP podéis encontrar soluciones éticas que veréis más detalladas en su informe y con algunas evidencias científicas: 

Propuestas Gestión Ética de las cotorras argentinas en Madrid: 

– Vasectomía in-sito de los machos (esterilización masculina) y marcaje de ambos sexos. 

– Parafinado huevos en temporada de cría: un sistema incruento que evita que haya intercambio de temperatura entre el huevo y los progenitores, por lo que no es fecundado y nunca llega a eclosionar. Método demostrado funcionar en muchos casos. 

– Probar de manera segura Diazacon o similares si se autorizan. Esta alternativa se empezó a explorar en Estados Unidos, que consiste en el uso de un inhibidor de la reproducción de cotorras con resultados en laboratorio muy alentadores (2006).

– Han de controlarse los riesgos reales de seguridad nidos e interacciones con otra fauna (riesgos reales y no riesgos percibidos o creados por la Administración). 

– Refuerzo del control de aduanas  para el control de especies invasoras y lucha contra el tráfico de especies. 

– Listas positivas para mascotas/importación.

– Concienciación, educación.

– Ayuda y actuación en centros de rehabilitación de especies silvestres, problemas por tenencia ilícita en protectoras. 

Y otras… 

 Se necesitan estrategias a largo plazo:

 
En el informe de «Population viability analysis of monk parakeets in the United States and examination of alternative management strategies» (2007. Stephen Pruett, James R.Newman, Christian M.Newman, Michael L.Avery, James R.Lindsay, p.35-44) constata que «eliminar/matar las cotorra y eliminar sus nidos no son tan efectivos como estrategias a largo plazo porque sino se necesitarían grandes esfuerzos cada año». 

No es una estrategia realista la eliminación de gran parte de las cotorras: 
«Si las empresas de servicio públicos adoptan un enfoque de eliminación, una estrategia más realista sería centrar los esfuerzos en nidos ofensivos, y no intentar el control de la población a gran escala». 
«Existen otras posibles medidas de control que podrían considerarse. Diazcon es un quimiosterilante que inhibe la formación de hormonas reproductivas, y las aves expuestas a Diazacon no pueden producir óvulos o espermatozoides viables (Yoder et.al.2004). Las pruebas iniciales con Diazacon en cotorras en cautiverio han demostrado que puede reducir la reproducción en esta especie. El uso de quimiosterilantes será necesario.» (Population viability analysis of monk parakeets)
 

En el informe de «Biological Control of Vertebrate Pests» (Mark S.Hoddle, capítulo 38, Departamento de Entomologia de la Universidad de California) que recoge estudios e información de varias fuentes, apunta a que puede ser más efectivo reducir las tasas reproductivas de las plagas de vertebrados exóticos que no por lo contrario hacer un control de la población mediante su muerte (Tyndale Biscoe 1994). 

El desarollo de la resistencia de las plagas de exóticos vertebrados pueden verse más retrasada (por lo tanto más efectivas) por el uso combinado de varios métodos que afecten a la fertilidad de diferentes maneras, como por ejemplo con la esterilización (Cowan y Tyndale Biscoe, 1997). Y propone que puede haber oportunidad de mejorar el control en zonas urbanas especialmente pobladas. 

 

El biologo Miguel del Pino apunta también hacia esta dirección: 

«Capturando, esterilizando y liberando machos, suministrando productos limitantes de la eclosión de los huevos o capturando ejemplares para alojarlos en instituciones de refugio.»

En el informe de «Fertility control to mitigate human-wildlife conflicts» (Giovanna Massei, 2014. National Wildlife Management Centre, Animal Health and Veterinary Laboratories Agency, UK.) se sugiere tener en cuenta criterios y métodos de control de fertilidad para gestionar la vida silvestre sobrepoblada, integrados también con otros métodos de control de población para mitigar conflictos entre intereses humanos y de la vida silvestre. 

En definitiva, sí hay opciones de gestión ética que descarten el exterminio, con estrategias que aúnan en esfuerzo común de todos los municipios.

En estados Unidos abundan ejemplos de gestión ética. Y por ejemplo en San Fernando de Henares y Getafe ya se ha comenzado una gestión ética aplicando la ley 4/2016 madrileña que descarta el exterminio de las cotorras. 

 

La participación pública de todos los ciudadanos debe ser mandatoria: 

Por ejemplo en Madrid a fecha de Junio 2020 se aprueba un plan de captura y sacrificio de cotorras valorada en 2,9 millones de euros, con el objetivo de reducir el 90% de la población, pagada con los impuestos de los ciudadanos.

¿Qué tenemos que decir los ciudadanos ante esto?

¿Aún seguiremos justificando la masacre de las cotorras? ¿Aprenderemos algo de todo esto? 

¿Qué puedes hacer tú? ¡Actúa! 

1. Puedes ayudar a concienciar sobre este problema, sus causas reales y sus posibles soluciones éticas. Difunde información de calidad. 

2. Haz saber a las administraciones que tú opinión cuenta, por ejemplo a través de la firma de peticiones en Change.Org: 

Firmar la petición Gestión Ética de Cotorras Argentinas Change.Org (aquí)

3. Puedes unirte a iniciativas como la que se va a realizar en Madrid por parte de la asociación MALP (Mis Amigas Las Palomas – visita su Facebook o Instagram para estar al día).

¡Difunde! Antes de que sea demasiado tarde 🙂

Esta artículo ha sido realizado con mucha dedicación y cariño, para abrir conciencia sobre el trato que les damos a los animales, y en este caso a las cotorras. Si como lector, este artículo te ha ayudado a abrir conciencia, te agradeceré enormemente que lo compartas para ser semilla de una sociedad más respetuosa con los animales con los que compartimos la tierra. 

La solución no es fácil, pero ya es hora que después de muchos años el bienestar animal se ponga también encima de la mesa para una gestión ética de cualquier actuación actual y futura. 

 

Mi agradecimiento a todas aquellas asociaciones, biólogos, profesionales, centros de recuperación de aves… que luchan por un mundo más ético. 

Agradezco especialmente la ayuda brindada en la elaboración de este artículo a MALP y al biólogo Oscar S.Aranda.