Navidades Veganas (ideas de platos y cómo afrontar las comidas en familia)

Las comidas navideñas en familia pueden llegar a ser momentos desafiantes para las personas que siguen una dieta vegana o vegetariana. Por ello, en este artículo te daré las claves y reflexiones para que puedas disfrutar de la Navidad con tus seres queridos.

Por lo general durante las fechas de Navidad (aunque en cada familia los desafíos pueden ser distintos), se pueden producir situaciones difíciles de gestionar tanto para la persona vegana/vegetariana como para el resto de la familia.

Los principales retos que podemos llegar a enfrentar los que seguimos una dieta vegetal son:

  • Conseguir que tu familia te cocine un plato vegano en vez del plato tradicional de cada año.
  • Dificultad de gestión emocional al ver todos los platos de animales en la mesa.
  • Falta de comprensión: comentarios despectivos por parte de la familia, sentirse juzgado, etc. y problemas de comunicación.

Vamos a ir viendo cada uno de los puntos uno a uno…

  1. Recetas Veganas Navideñas:

Es comprensible que tu familia no pueda cocinar platos veganos.

Falta de práctica, falta de ideas de recetas nuevas, falta de tiempo, no saber cómo convertir el plato tradicional navideño familiar en versión vegana,…

Si tu familia está dispuesta a echarte un cable durante las fiestas y cocinar un plato vegetal para ti, ¡enhorabuena! Facilítales al máximo la tarea, compartiendo por ejemplo recetas veganas de internet (a poder ser recetas lo más fáciles posibles o con ingredientes que para ellos sean conocidos), ayudándoles en la compra de los ingredientes, cocinando juntos,… Ayúdales al máximo y agradece su implicación.

Otra opción puede ser aprovechar parte de las recetas tradicionales navideñas de la familia, pero con modificaciones. Puedes sugerirles que te separen parte de la comida que preparan para no cocinarla junto a productos de origen animal. Por ejemplo: si preparan un pollo junto con guarnición de frutas y frutos secos, puedes sugerir que aparten una parte de la guarnición para cocinarla separada del pollo, y que te sirva de acompañamiento para otro plato.

Ofrece soluciones

Si tu familia no se muestra abierta a cocinar un plato para ti (ha sido mi caso en muchas ocasiones), primero de todo comprende la situación y no te enfades. Sé amable y comprensivo, ya que el mundo no es vegano y no todos tienen conciencia animal. Estoy segura que con el tiempo todo va mejorando…

Puede ser que cocinar un plato distinto solo para una persona vegetariana/vegana sea un problema para ellos por falta de tiempo por ejemplo (ya sabemos que cocinar para toda la familia un primero, un segundo y un postre, es un trabajo muy laborioso y puede resultar estresante) o tener que afrontar el cocinar algo nuevo que desconocen y no saben cómo quedará el resultado.

En este caso: te tocará a ti implicarte al máximo en la cocina y preparar un plato vegetal de requetechupete!

 

 

Podrás encontrar infinidad de recetas veganas en internet, como por ejemplo: 

 

Recetas de beginveganbegun:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Gestión Emocional:

 

Para las personas que van adquiriendo mayor conciencia animal, y por lo tanto deciden dejar a los animales fuera de su plato, puede llegar a ser difícil ver «cadáveres de animales» en la mesa.

 

En épocas de Navidad, puede aún ser más difícil de gestionar por la enorme cantidad de comida que hay encima de la mesa, y la exagerada cantidad de ingesta que realizamos a base de productos animales.

 

Además, aunque la mayoría de personas no reflexionan sobre ello, resulta que muchos de los platos de carne que comemos en Navidad suelen ser de animales bebés: lechón, cochinillo, corderito, cabrito, ternerita…

 

Donde muchos ven tan solo «un plato de rico pollo», las personas con conciencia animal ven a un ser sintiente que merece vivir y que ha sufrido para llegar hasta el plato de la mesa.

 

Ojalá tuviera la varita mágica para deciros cómo gestionar estas situaciones, pero estas situaciones son parte de la vida y nos ayudan a crecer a nivel personal. Cada uno tiene que comprender de dónde viene su sufrimiento, observarlo y así poder transformarlo. Las respuestas están en cada uno, porque solo tú mismo puedes llegar a conocerte y saber lo que realmente necesitas para estar en paz.

 

 

Reflexiones que espero puedan ayudar a una mejor gestión emocional al ver platos de animales en la mesa:

 

  • Observar todo tipo de pensamiento que te hacen sufrir, y comprender que puedes decidir pararlos. Puedes parar todo tipo de pensamiento que te llevaba a pensar que ese plato era anteriormente un animal y por lo tanto te llevaba a sufrir. En realidad, las historias que aparecen en tu cabeza, tan solo son historias. No te creas tus pensamientos, ni tus historias o enredos mentales. Si por ejemplo vemos en la mesa a un cochinillo cocinado (su cuerpo entero), nuestra mente puede llevarnos a sufrir mucho al pensar en todo el dolor por el que ha tenido que pasar ese bebé de tan solo unos días o meses de vida: su dura vida en la granja, su dolorosa muerte en el matadero, etc. Y es totalmente comprensible sentir tristeza y dolor. No pasa nada. Pero a la vez, es importante empezar a darnos cuenta que todo eso no es «real», en el sentido que todo lo que te imaginas está en tu mente (no está pasando en ese momento concreto delante de ti). Además, recrearnos en estos pensamientos solo nos aportan más sufrimiento a nosotros, rabia, dolor, odio… Y con ello, no estoy diciendo que no haya que hacer nada por los animales, al contrario!!! No estoy diciendo que sigamos comiendo animales. Para nada!! Hay que ser consecuente con nuestros actos y comprender que no estamos en este mundo para dañar a los animales a través de la tortura invisibilizada y sistemática de la industria. Pero que no comamos productos de origen animal, no significa que cada vez que veamos a un animal en el plato de otros tengamos que sufrir pensamientos tormentosos. No nos merecemos eso… Nos merecemos vivir en paz y armonía. 

 

  • Céntrate en tiEstate muy feliz por tu plato vegano y por tu decisión de una vida más compasiva con los animales. Céntrate en lo que tú sí haces. Siente la paz de saber que estás haciendo lo que tu corazón te dice. Disfruta de tu plato vegetal! Celebra! Cambiar el foco puede hacer mucho por ti 🙂

3. Falta de apoyo y Problemas de comunicación

 

Las situaciones pueden ser muy diversas en función de la familia. Algunas reconozco que más duras que otras…

 

 

Algunas reflexiones por si te pueden ayudar en el camino:

 

  • No tienes porqué sentirte obligado a contestar todas las preguntas que te hacen. Pueden suceder situaciones varias… Puede por ejemplo que algún familiar te haga una pregunta pero sin realmente tener intención de escuchar abiertamente la respuesta, por lo que tal vez no hace falta hacer un gran esfuerzo en contestar si lo crees oportuno. A veces también puedes decidir callar si es lo que te conviene. A veces vale más preservar tu paz con un silencio. ¡Lo que tú veas y vayas sintiendo!
  • No te sientas presionado a influenciar en las personas o hacer que cambien sus elecciones alimentarias con argumentos de calidad y con grandes técnicas de influencia comunicativa. No tenemos porqué tener respuesta a todo… Tan solo contesta lo que te salga del corazón (si es que deseas contestar). Para aquellos que tengan respuesta a todo y de forma eficaz, felicidades! Y si este no es tu caso, también felicidades!
  • Comunicación sobre el veganismo siempre con respeto y educación.
  • No te tomes nada tan personal. El ego nos hace que nos tomemos todo de manera muy personal y nos ofendamos rápidamente. Ponle humor al tema o al menos puedes decidir no hacer caso a lo que te digan.
  • Protégete. Espero que no sea tu caso, pero si alguien no respeta tu «integridad personal» o tu libertad, debes poner límites. Solo tú sabes en qué situación te encuentras y cómo protegerte.
  • Tu mayor ejemplo es tu plato. Estate feliz por ello.

 

  • No quieras cambiar a las personas. El hecho de esperar que la otra persona cambie (en este caso su alimentación) suele ser una causa de sufrimiento. Céntrate en ti mismo. Céntrate en tus acciones… y tal vez poco a poco con el tiempo tu semilla conseguirá que otras personas se abran a una mayor conciencia animal.
  • Comprende que posiblemente sea una situación nueva para muchos, y eso les hace incomodar. Hay mucho desconocimiento, falsos mitos sobre el veganismo… Además, puede incomodarles otros aspectos como que no estás comiendo su plato navideño que preparan de forma tradicional cada año con todo su cariño. O puede incomodarles el hecho de que tú no comas animales porque esto pone en «entredicho» sus actos o les podría hacer cuestionarse a ellos mismos…
  • Practica la compasión hacia las personas que aún no han comprendido que a través de su comida dañan a los animales. Respeta sus tiempos.
  • No estás solo. ¡Recuérdalo! Hay mucha gente como tú, afrontando como puede las comidas navideñas en familia con su plato de comida vegano. Disfruta!! Qué un plato de comida no divida a la familia!

 

Las Navidades simbolizan momentos de paz. Pues espero que con el tiempo todos podamos comprender que son momentos de paz que merecen todos los seres vivos, es decir, animales incluidos.

 

Noche de paz, noche de amor…