Niños y Veganismo: Los niños nos dan una gran lección de Conciencia Animal.

Las niñas y los niños son puros y sienten de forma innata una conexión con los animales. Incluso saben comunicarse con los animales mucho mejor que los adultos, puesto que ellos aún no han olvidado cómo hacerlo (a diferencia de muchos de nosotros en edades más avanzadas).

Los niños y su vínculo especial con los animales: ¡No se lo arrebatemos!

A medida que crecemos perdemos la comunicación con los animales. Y no me refiero solo al contacto físico con ellos, sino que olvidamos cómo «hablar» con los animales, es decir, cómo establecer comunicación de corazón a corazón. Y este es un lenguaje con el que todos los seres vivos nacemos, pero que vamos perdiendo y olvidando con los años…

Las niñas y niños son nuestros maestros:

En todos los sentidos, los niños pueden ser nuestros grandes maestros.

Los niños bien pequeñitos viven en un mundo de magia, un mundo de constantes posibilidades, en el que todo es posible. Ellos se entregan al juego con un sentido del aquí y el ahora. Viven sin filtros, con el corazón bien abierto, apreciando y disfrutando del más pequeño detalle que le ofrece la vida.

En ese sentido…¡Todos deberíamos ser más niños!

En lo que se refiere a los animales, los niños son también sin lugar a duda nuestros grandes maestros: sienten fascinación por ellos, tan solo quieren cuidarlos y protegerlos, jugar con ellos. La gran sensibilidad de los niños hace que la comunicación (no verbal) con los animales sea directa, pura e imperceptible para muchos adultos.

Recuerdo una vez en la que una niña pequeña se acercó a mi perro Merlot mientras paseábamos en la calle, y con total tranquilidad y confianza la niña le acercó la cara lentamente. Mi perro empezó a lamerle suavemente la nariz y a mover su cola. Fueron unos segundos mágicos para mí, puesto que mi perro, desde que lo adopté tenía problemas de socialización y algo de agresividad. Lo que pasó en esos segundos fue comunicación muy pura de corazón a corazón.

Al igual que los niños tienen una gran sensibilidad, los animales también… Por ello que decimos de la misma forma que los animales son verdaderos maestros. Y si la energía de ambos (niños y animales) es una energía armónica, ¡lo que sucede entre ellos es magia! Es pura conciencia de dos almas en total conexión.

¿Pero entonces por qué hay niños que tienen miedo a los animales?

La naturaleza de un niño no es tener miedo a los animales. ¡Todo lo contrario! Su naturaleza es tener mucha curiosidad por los ellos, ganas por acercarse, aprender de los animales, etc.

Cuando un niño siente miedo a los animales (o a alguna especie en concreto) puede ser por muchos motivos:

  • Miedos aprendidos. Por ejemplo, miedos de los padres/familiares/amigos transmitidos a los hijos, de forma consciente o inconsciente. Comentarios a los niños como: «no te acerques a ese perro», «vigila que te va a morder», o unos padres que cogen repentinamente con miedo a su hijo en brazos cuando se le acerca un perro en la calle, o sencillamente la energía que desprenden los cuidadores del niño cuando están en contacto con animales estando en presencia de los niños…
  • Malas experiencias que haya tenido el niño en la interacción con algún animal. Por ejemplo, aproximación brusca a un gato que araña al niño.
  • Cualquier proyección de otros miedos que son expresados a través de la reacción con los animales. Muchas veces podemos pensar que un niño (o cualquier persona) sencillamente tiene miedo a los animales, pero detrás de ese miedo a los animales en realidad se esconde otro gran miedo o trauma más profundo, camuflado, y a la vez que provoca una reacción no armónica con los animales. Lo importante en estas situaciones es comprender cuál es el miedo raíz, es decir, cuál es el miedo real que se oculta detrás del miedo a los animales. Puede ser por ejemplo, que segundos después de pasarte algo muy traumático se te cruzara un animal, y haces de forma inconsciente esa asociación (animal = miedo) pero en realidad el animal no es el causante de ese miedo. O puede ser por ejemplo, que tengas pánico a lo inesperado (falta de control) y que delante de un animal sientas esa inseguridad de no saber cómo va a reaccionar, etc.

Tenemos una gran responsabilidad con los niños y niñas: 

Como adultos, tenemos una enorme responsabilidad hacia los niños, donde no puede faltar tampoco la responsabilidad hacia la concienciación y bienestar animal.

Las niñas y niños, a medida que van creciendo van recibiendo todo tipo de estímulos y condicionamientos aprendidos de padres, amigos, familiares, entorno, o a través de medios como la televisión transmitiendo información con una intención muy concreta.

Y aunque su mirada hacia el mundo es inocente, a medida que crecen los niños aprenden a sobrevivir y a mirar el mundo a través de lo que aprenden de su entorno: ideas, creencias y percepciones de sus padres y de las personas con las que se relacionan. ¡Y es totalmente normal y necesario! Pues los niños tienen que sobrevivir en el entorno en el que son criados, tienen que ser aceptados, adaptarse, cumplir expectativas, agradar, etc.

Algunos de estos niños, cuando son adultos, al igual que nosotros, pueden comprender que no tienen que vivir bajo esas creencias limitantes con las que se han educado, y que pueden empezar a vivir a su manera, siendo ellos mismos, de forma auténtica, con sus propios pensamientos y en conexión real con las personas, el universo, los animales y la naturaleza.

No es de extrañar, que en un mundo con muy poca concienciación animal, los niños no reciban ejemplo de respeto hacia los animales:

  • Llevamos a los niños a los zoo’s o aquariums haciéndoles creer que los animales son felices, mientras que en realidad son animales salvajes esclavizados para nuestro entretenimiento, sufriendo ansiedad, depresión…

  • Les llevamos a granja-escuelas para que estén en contacto con animales, sin explicarles que esos mismos animales son los mismos que se comen o a los que la industria explota (contribuyendo a fomentar la disociación entre el animal sintiente y el trozo de carne para comer).

  • Les llevamos a ver espectáculos con animales salvajes: orcas, delfines, aves, monos…

  • Nos entrenemos en verano con redes de pesca capturando en las playas a peces, erizos y otras especies.

  • Les llevamos a montar en animales de todo tipo, actividades turística de entretenimiento en elefantes, caballos, camellos…

  • Llevamos a los niños a tiendas de animales, donde pájaros y peces están exhibidos en espacios minúsculos para su venta (normalizando la esclavitud de los animales y su compra, como si de objetos de tratara). Les compramos perros y gatos de raza, fomentando un negocio muy cruel de cría de animales en las que mueren millones de ellos por enfermedades y malos tratos.

Nosotros como adultos, ¿queremos seguir perpetuando esos mismos patrones en los niños?

Puede que nosotros hayamos aprendido poco desde pequeños sobre el respeto animal. Como adultos no hay que culparse por eso. Nosotros como hijas e hijos también hemos heredado ciertos pensamientos especistas (donde consideramos a los animales inferiores a los seres humanos) y comportamientos poco respetuosos con los animales.

Pero hay que tomar conciencia de ello.

Mi pregunta es: ¿vamos a seguir repitiendo esos mismos patrones con nuestros hijos e hijas? O vamos a mostrarles que un mundo más respetuoso con los animales es posible?

¡No olvidemos por favor que nosotros los humanos también somos animales! Nos debemos ese mismo respeto a nosotros mismos.

Las niñas van a darnos una gran lección de Conciencia Animal

Si les dejamos a los niños ser lo que realmente son: seres puros, inocentes y conectados a los seres vivos (animales, plantas…) entonces estoy segura que los niños nos van a dar una gran lección de respeto y conciencia animal!!!

Cada vez es más habitual ver casos de niños y jóvenes que al conocer la realidad que se esconde detrás de la industria de la carne y productos de origen animal, no quieren seguir comiendo animales (incluso no siendo sus padres veganos o vegetarianos).

Fuente: Sentimos por Igual

¿Y que hay de los padres y madres veganas que dan una alimentación vegana a sus hijos?

Unos padres veganos que deciden alimentar a sus hijos con una alimentación vegana, en algún momento posiblemente hayan recibido críticas de su entorno: «no impongas tu estilo de vida a tu hijo» «tus decisiones personales no deberían afectar a tu hijo», etc. Pero las personas que dicen esas palabras no se dan cuenta que ellos están haciendo lo mismo con sus hijos, imponiendo una alimentación que además fomenta la crueldad animal. Es decir, que les están ocultando el dolor que sufren los animales, seres vivos a los que los niños adoran y nunca querrían hacerles daño. De hecho, si un niño desde bien pequeño supiera las torturas por las que pasan los animales, lo más probable es que no querría seguir una alimentación a base de animales.

Seamos más niños y despertemos a la Conciencia Animal

Aprendamos de los niños y no les arrebatemos su especial conexión con los animales, y su apasionante mágica forma de ver el mundo.

Conectar con ese niño interior que tenemos cada uno de nosotros, nos puede ayudar a ser más compasivos con los animales. A conectarnos con todos los seres vivos sintientes y sentientes, a los que un niño puro nunca decidiría lastimar.

Opciones respetuosas para que los niños tengan contacto con animales:

Aquí tenéis algunos ejemplos de actividades que fomentan valores de respeto hacia toda forma de vida:

  • Actividades del proyecto «Humanimal KIDS» de la Fundación Trifolium. Ellos organizan por ejemplo muchas charlas en colegios y otros proyectos sociales para concienciar y facilitar el contacto entre humanos y animales.
  • Visitar Santuarios de Animales rescatados. No todos los santuarios se pueden visitar, pero cada vez tenemos más opciones de santuarios abiertos al público en franjas horarias determinadas, para dar a conocer la increíble labor de rescate y concienciación animal brindándonos la oportunidad de estar en contacto respetuoso con los animales. En mi blog tenéis el artículo completo con un listado de muchos santuarios de animales en España.
  • Visitar Protectoras de animales, de perros, gatos, conejos.
  • Cafeterías con programas de adopción, como Espai de Gats en el barrio barcelonés de Gracia, una cafetería donde viven gatos en adopción y donde también hacen cursos y talleres para dar a conocer a estos increíbles animales.

Estos son tan solo algunos ejemplos. Podéis informaros en vuestra zona más próxima sobre proyectos de este estilo…

Además, es importante recordar que el contacto con animales (desde el respeto) ayuda a los niños y niñas a:

  • Su autoestima y autoconfianza.
  • Desarrollar la comunicación no verbal, la compasión y la empatía.
  • Conexión con la naturaleza.
  • Desarrollar un comportamiento responsable en los niños que los cuidan.
  • Crecer el respeto hacia todo ser viviente.

Así pues… los animales siempre nos están ofreciendo ayuda para reconectarnos y vivir una vida plena.

Seamos más niños para estar en contacto de nuevo con los animales y comunicarnos con ellos, y dejemos también que nuestros hijos vivan esa conexión pura.